Enigmas y presagios dominan la villa peruana de Huasao. Ahí, las deidades y los habitantes dialogan en la ambigua lengua del viento y de las sombras. Se comenta que el poblado se amustió después del duelo entre dos magos. Tras el enfrentamiento, ya no hubo siquiera un rayo de luz que despertar Huasao de la apatía. Gracias a esta historia, el pueblecito de Huasao no ha sido echado al olvido. Inventada o real, es la historia que mantuvo vivo ese sitio poblador de fantasmas y dolor.